Por Montse Malvido, 20 Enero 2010, en Marketing
Uno de los condicionantes que está siempre presente en todo encargo de diseño, sea éste una campaña publicitaria, un cartel o una memoria, es el perfil del consumidor al que va dirigido nuestro producto. Y este perfil puede hacer que varíe radicalmente el resultado de nuestro trabajo.
En esta campaña de Sogama destinada a la reducción y separación de residuos, la edad del público objetivo abarca desde los cuatro a los doce años de edad aproximadamente, su estatura suele ser muy variable y oscila entre los 90 y 160 centímetros (sin tener en cuenta las excepciones, claro!)… En definitiva es gente bajita, que esconden un cerebro capaz de absorberlo todo, se mueven velozmente y es muy difícil verlos parados a no ser que estén dormidos, tienen una imaginación desbordante, se ríen a carcajadas, hacen preguntas directas y aprenden mientras están jugando.
No sé cúal sería el resultado de esta campaña si el público objetivo tuviera bigote y corbata. En cualquier caso, estoy convencida de que no sería éste. Y es por ello que quiero rendir aquí mi particular homenaje a “esos locos bajitos”:
¡¡¡Es un placer trabajar para ustedes!!!
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Silvia Valdés comentó,
Qué razón tienes Montse! Trabajar para los niños es especial. Las campañas son complejas pero basadas en mensajes más sencillos, limpios y directos. Eso es precisamente lo que nosotros, como comunicadores, debemos defender: la creación de campañas creativas capaces de transmitir valores.
Velar por los derechos de los niños, desde el punto de vista de la publicidad, es lo que se reinvindica desde los premios “El Chupete” de comunicación infantil (www.elchupete.com). Tal vez algún día en Octo, estemos recogiendo uno.
Comentario por Silvia Valdés — 21 de Enero 2010 @ 11:14 am